¿Os ha pasado alguna vez que casualmente oís hablar de alguien que os parece interesante, y luego coincides con esa persona y surgen un montón de sinergias? Lo explicaré con un ejemplo: Javier Echaleku.
La semana pasada empecé a buscar técnicas de marketing de guerrilla para mi proyecto, Rifalia, y por casualidad llegué al blog personal de Carlos Bravo, concretamente a un post sobre Consejos para obtener cobertura en los medios, en el que hablaba de Javier Echaleku, y su proyecto Yoloflipo. Así que hice lo que hacemos todos hoy en día, ¡un follow en twitter! Ambos nos pusimos a conversar, y ya empezaban a surgir las primeras sinergias, a través de Iniciador, principalmente.
Por otro lado, hacía un par de semanas yo había estado con los chicos de Becode, hablando sobre Rifalia, y generando nuevas ideas. Casualmente, Javier Echaleku estuvo con ellos días después y hablaron sobre nuestro proyecto. A Javier también le llamó la atención, pero sin relacionarme a mí con Rifalia. Qué casualidad que en la quedada que hicimos para desvirtualizarnos, al entrar por la puerta, Javier se dio cuenta de que no sólo iba a conocerme a mí, sino también a Rifalia, y fue cuando se dio cuenta de que yo era el CEO de ese proyecto que tanto le había interesado.
Ni qué decir tiene que nada más empezar a hablar, las ideas salían casi solas, y ya tenemos bastantes cosas que queremos hacer juntos. La verdad es que estas pequeñas casualidades son siempre agradables, y animan a uno a seguir adelante con ilusión porque nunca sabes con quien te vas a encontrar. En este caso, haber conocido a una persona como Javier me ha gustado mucho, y estoy impaciente de empezar a dar forma a esas ideas, y lanzarlas a través de Rifalia. ¡Pronto las veréis! Hasta entonces, podéis ir soñando con ello #RifaliaSueña.